The Road Ahead or the Road Behind

Sometimes I think the fates must grin as we denounce them and insist,

The only reason we can’t win is the fates themselves have missed.

Yet, there lives on the ancient claim – we win or lose within ourselves,

The shining trophies on our shelves can never win tomorrow’s game.

So you and I know deeper down there is a chance to win the crown,

But when we fail to give our best, we simply haven’t met the test

Of giving all and saving none until the game is really won.

Of showing what is meant by grit, of fighting on when others quit,

Of playing through not letting up, it’s bearing down that wins the cup.

Of taking it and taking more until we gain the winning score,

Of dreaming there’s a goal ahead, of hoping when our dreams are dead,

Of praying when our hopes have fled. Yet, losing, not afraid to fall,

If bravely we have given all, for who can ask more of a man

than giving all within his span, it seems to me, is not so far from – Victory.

And so the fates are seldom wrong, no matter how they twist and wind,

It’s you and I who make our fates, we open up or close the gates,

On the Road Ahead or the Road Behind.


A veces pienso que el destino debe sonreir a medida que lo condenamos e insistimos

que la única razón por la que no podemos ganar es que el destino mismo que ha fallado.

Sin embargo, las vidas de nuestros ancentros claman: ganamos o perdemos dentro de nosotros mismos,

los trofeos brillantes en nuestras repisas nunca podrán ganar el juego de mañana.

Así que tú y yo sabemos en el fondo, siempre hay una oportunidad de ganar la corona,

pero cuando fallamos en dar lo mejor, simplemente no hemos pasado la prueba.

la prueba de darlo todo y no guardarnos nada, así, hasta que el juego esté ganado.

de mostrar lo que se entiende por agallas, seguir jugando cuando otros se dan por vencido,

y seguir luchando sin ceder, porque esta determinación es la que gana la copa,

teniéndola y teniendo más, hasta que alcancemos la línea final.

soñar que hay un meta por delante, con esperanza aún cuando nuestros sueños mueran,

rezar, cuando nuestras esperanzas han huido. Y aún perdiendo, no temer a la caída.

Si valientemente hemos dado todo,

quien puede pedir más a un hombre que dar todo lo que esté a su alcance

Darlo todo, me parece, no está lejos de la victoria.

Y así, el destino, que pocas veces se equivoca, no contempla cómo ellos se retuercen y quejan,

porque somos tú y yo quienes creamos el nuestro, somos los que abrimos o cerramos las puertas,

en el camino por recorrer o el camino recorrido.


El ANIMO DE UN GUERRERO

Lo mas difícil en este mundo es adoptar el animo y la actitud de un guerrero. De nada sirve estar triste, quejarse, y creer que alguien nos está haciendo algo negativo. Nadie está haciendo nada, mucho menos a un guerrero.

No importa como fuimos criados. Lo que determina nuestro forma de ser, es la manera de como administramos nuestras bondades. Un hombre es la suma de todas sus bondades, que determinan su manera de vivir y morir. La bondad es algo que se adquiere, para ello es necesario luchar la vida entera.

Desde el instante en que nacemos, las personas nos dicen que el mundo es así, o asa, de esta o de aquella manera. Es natural que durante un cierto período creamos aquello que nos dicen. Pero luego precisamos dejar estos conceptos de lado, y descubrir nuestra propia manera de ver la realidad.

La humildad de un guerrero no es la misma humildad de un hombre servil. El guerrero no baja la cabeza frente a nadie, ni tampoco permite que alguien se incline delante de el. El hombre servil, por otro lado, se arrodilla delante de cualquier persona que considere mas poderosa, y exige que las personas bajo su mando tengan el mismo comportamiento delante de el.

El mal de las palabras es que ellas nos hacen sentir como si estuviésemos iluminados, comprendiendo todo. Pero, cuando nos damos vuelta y enfrentamos el mundo, vemos que la realidad es completamente diferente de aquella que discutimos o escuchamos. Por esa razón, un guerrero intenta actuar, y no pierde su tiempo en conversaciones inútiles. A través de la acción, el descubre el significado de lo que pasa en el día a día, toma decisiones creativas y originales.

El hombre común piensa que entregarse a sus dudas y a sus preocupaciones es una señal de sensibilidad, de espiritualidad. Actuando así, está distante del verdadero sentido de la vida, porque su razón diminuta lo convierte en un santo o en un monstruo, y antes que se de cuenta, está preso en la armadura que creo para si mismo. Este tipo de gente adora que alguien les diga lo que debe hacer.

Sólo un guerrero puede soportar el camino de el conocimiento. Un guerrero no se queja ni se lamenta de nada, no piensa que los desafíos son buenos o malos. Los desafíos son simplemente desafíos. El mundo es insondable y misterioso, y así somos todos nosotros.

El arte de el guerrero consiste en equilibrar el terror de ser un hombre, con la maravilla de ser un hombre Lo mas difícil en este mundo es adoptar el animo y la actitud de un guerrero.